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viernes, 18 de julio de 2008

Larga esquina de verano


Alguien me odió ante el sol al que mi madre me arrojó. Necesito estar a oscuras, necesito regresar al hombre. No quiero que me toque la muchacha, ni el rufián, ni el ojo del poder, ni la ciencia el mundo. No quiero ser tocado por los sueños.

El enano que es mi ángel de la guarda sube bamboleándose los pocos peldaños de madera ametrallados por los soles; y sobre el pasamano de coronas de espinas, la piedra de su anillo es un cruzado que trepa somnoliento una colina: Burdeles vacíos y pequeños, panaderías abiertas pero muy pequeñas, teatros pequeños pero cerrados —y más arriba ojos de catacumbas, lejanas miradas de catacumbas tras oscuras pestañas a flor de tierra.

Un tiburón se pudre a veinte metros. Un tiburón pequeño —una bala con tajos, un acordeón abierto— se pudre y me acompaña. Un tiburón —un criquet en silencio en el suelo de tierra, junto a un tambor de agua, en una gomería a muchos metros de la ruta— se pudre a veinte metros del sol en mi cabeza: El sol como las puertas, con dos hombres blanquísimos, de un colegio militar en un desierto; un colegio militar que no es más que un desierto en un lugar adentro de esta playa de la que huye el futuro. (1984)



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Héctor Viel Temperley
Hospital Británico (1986)

Obra completa
Ediciones del Dock ; 2003
Buenos Aires
[ p.376 ]

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domingo, 20 de mayo de 2007

Una muchacha



Una muchacha
que tiene olor a sexo
y a lápiz.
Una línea.

Una muchacha
nada rubia. Dios;
te lo aseguro.
Me pidió que partiera
su blanco lavatorio
y me dejó entre estrellas
de ceniza mojada.

Olor a sexo,
pelo oscuro, lápiz.
Un tajo muy finito.
Una muchacha



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Héctor Viel Temperley
Tres poemas muy caídos o muy altos

Febrero 72 - Febrero 73
(1973)

Obra completa
Ediciones del Dock ; 2003
Buenos Aires
[ p.246 ]

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martes, 10 de abril de 2007

Haber llorado



(...) para dormir
después de haber llorado
no hace falta una cama;
basta un tronco de árbol
para apoyar la espalda
y dormir, después de haber llorado



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Héctor Viel Temperley
No morir en cama

Plaza Batallón 40
(1971)

Obra completa
Ediciones del Dock ; 2003
Buenos Aires
[ p.151 ]

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viernes, 30 de marzo de 2007

Hoy



Hoy
difícil ver algo más lindo
que ese gallo de espuma
que se para en las piedras.



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Héctor Viel Temperley
Mare nostrum azul
Humanae vitae mia
(1969)

Obra completa
Ediciones del Dock ; 2003
Buenos Aires
[ p.134 ]

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domingo, 18 de marzo de 2007

Hay unas flores violetas



Hay unas flores violetas
en un monasterio
que en invierno crecen como un colchón
a la sombra de los árboles.
Y uno puede tirarse de pecho
sobre ellas
y sentir hasta el alma
la humedad de la tierra.

Un día, le pedía a Dios, con lágrimas:
Carajo, estate siempre así conmigo
como ahora.
A vos sí
te pido que me quieras.



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Héctor Viel Temperley
Humanae vitae mia (1969)

Obra completa
Ediciones del Dock ; 2003
Buenos Aires
[ p.121 ]

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