( elegidos y mezclados caprichosamente )
como la navaja / del nómade, la pampa
el cielo azul / haciendo / como si flotara
mirar el mundo como hay que mirarlo: de costado.
apaciblemente inclinado / contra ese muro de carne
rozando mis cabellos. / La santa lentitud de las caricias.
dobla el muro / de una mujer
inclinada y las piernas / correctamente unidas
en la insaciable boca / de ese hombre, su melena
para que se blanqueen / y por posibles dominios se vayan
para clausurar, perder, / decir adiós, y nada
el estilo de los dichosos es / encontrar natural todo
son las cuatro de la mañana / y / una palabra más
encontrar que era: cantar hosannas / de placer y pulir / cacerolas de peltre
y un agrio olor / bajo las faldas
al trasluz de la ciudad / una masacre ocurre
los cadáveres / fueron arrojados por ahí / cerca de un naranjo
con su techo amarillo / de injusticia y hasta de rencor
una orgía de verde / que aturde, chirriante
si pudiéramos saber / con bastante suficiencia / lo que es eso
como un ángel descontento / dando vueltas, armado
en algún escenario / hasta el último pelo
con más razón podría / palpar a mis muertos, / oír sus pasos, decirles
Como ellas entrecrucé las manos, miré / con ojos de estatua, pero / me latía una vena
Bien se está allí, debajo.
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Livia Mesa
La mirada de los cangrejos
Ediciones Último Reino
Marzo de 1999
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Figuritas encontradas — imposibles de abandonar ::: Todo esto debe ser considerado como dicho por un personaje de novela — o más bien por varios. (Barthes) ::: drmoure@yahoo.com.ar ::: Las "versiones al castellano" provienen de mi gusto y parecer
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sábado, 24 de julio de 2010
domingo, 3 de agosto de 2008
Rindiendo homenaje
a Ángela Figuera Aymerich
No despertar. La exacta belleza de los sueños
sea para tus juegos. No les llegues tus raciocinios.
Déjalos en silencio, quietos,
que en sus pozos inútiles
nadan las cosas como inefables peces.
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Livia Mesa
Códigos irregulares
Último Reino - BA - 1996
[ p.38 ]
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sábado, 2 de agosto de 2008
Presencia
Bendito sea
el cuerpo que
a pesar de ser
reo de origen
sostiene
el peso
de la vida
tanto
como las sombras llevan
la belleza
de la tarde
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Livia Mesa
Códigos irregulares
Último Reino - BA - 1996
[ p.44 ]
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domingo, 6 de mayo de 2007
El vuelo del deseo
Experimenté un día
esa terrible sensación de sueño y
sin soñar
me surgió aquél:
"Ábrete el vestido
tengo un pájaro para ti".
Así fue como alcé el vuelo.
Y se inflaba mi vestido en el aire
y era mi habitación la que subía
o yo. Entonces
la noche se nos vino encima
y las barbas puntiagudas
hablaban en secreto
—con mi madre— para criticar:
habría de convertirme en monstruo.
Pero era dichosa
y el estilo de los dichosos es
encontrar natural todo,
hasta irse de paseo por el aire.
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Livia Mesa
La mirada de los cangrejos
Último Reino - BA - 1999
[ p.24 ]
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jueves, 26 de abril de 2007
Miradas
De calmados ademanes un hombre
encantador, incomparable,
único. Una mirada suya
dobla el muro
de una mujer,
una segunda mirada
dobla las rosas del jardín,
¿a quién no le gustaría conocer
a un destructor de muros
y de rosas?
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Livia Mesa
La mirada de los cangrejos
Último Reino - BA - 1999
[ p.17 ]
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