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domingo, 5 de julio de 2009

Sobre los escudos



Creo que fue Henry James quien observó, al hablar de prólogos (...), que cuando un trabajo de literatura creativa se presenta al lector en detalle, cuando la ficción es interpretada, explicada y anotada en exceso, es como si un invitado a cenar fuera traído a casa por un policía.



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Alfred Hitchcock
14 of My Favorites in Suspense (Preface)
Dell, NY, 1960
[ p.10 ]

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I believe it was Henry James who observed, when speaking of prefatory pieces (...), that when a work of creative literature is introduced to the reader at great length, when fiction is too carefully interpreted, explained and annotated, it is like having a dinner guest brought to the house by a policeman.

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lunes, 22 de junio de 2009

viernes, 5 de diciembre de 2008

Esos libros caros



Sabemos que hay libros que cuestan sus buenos pesos, pero también que hay veces cuando el gasto está más que justificado. Variaciones sobre la escritura es uno de esos libros.

En especial la parte que da nombre al libro, la cual me he esmerado en leer lentamente y, lo puedo asegurar, volveré a leer más veces.

Les paso los datos del libro. Y, algún día, más adelante, es posible que copie acá algunos fragmentos.

Si lo compran, después me cuentan.



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Datos de la edición que tengo :
Roland Barthes
Variaciones sobre la escritura
Paidós - BA - 2003


En la edición mencionada, el capítulo que da nombre al libro está entre las pp. 87 y 135.

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sábado, 16 de agosto de 2008

Lo que enseñan los cuentos



He oído a ciertas personas decir delante de criaturas de tierna edad que leer es cosa muy educativa: sin deseo de caer en extremismos creo que deberían ser quemadas a fuego lento. No sé si leer es cosa muy educativa, lo único que sé es que la educación resulta de entrada el motivo menos seductor para dedicarse a la lectura. Cuando pienso en una lectura educativa me imagino uno de esos diálogos beckettianos recomendados por los oligofrénicos profesionales para aprender idiomas: "¿Es su padre torero o posee una casa en las afueras? Mi vecino me ama y tiene una bufanda, etc..." Aunque mi ineptitud para aprender idiomas no me recomienda precisamente como ejemplo puedo asegurar que he aprendido a leer en inglés gracias a Lord of the Rings, dos diccionarios y un maravillosamente largo mes de agosto. La mínima sospecha de que estaba contribuyendo a mi perpetuamente deficiente educación me hubiese desmovilizado por completo: yo sólo quería saber qué les iba a ocurrir a Frodo, Pippin y Aragorn. Quizás a fin de cuentas conseguí educarme un poco, pero lo verdaderamente importante es que aprendí otra estupenda historia [ ... ]

[ ... ] Pero aún hay algo más profundo en los relatos de aventuras: la percepción mítica de que aun lo peor del mundo, lo más hostil a la personalidad y fraternidad humanas, lo que menos repara en nosotros o más nos amenaza, quiere también ser regenerado por nuestro esforzado coraje. Pide, desde su rugiente animadversión, ser incorporado a nuestra tarea. En el cuento, el dragón no es un obstáculo para llegar a la princesa, sino el medio de alcanzarla: aún más, es la princesa misma, que espera nuestra conquista y nuestro amor. En sus Cartas a un joven poeta escribe alguien tan poco sospechoso de embotada sensibilidad como Rainer María Rilke: "¿Cómo habríamos de olvidar esos antiguos mitos que están en el comienzo de todos los pueblos, los mitos de los dragones, que, en el momento supremo, se transforman en princesas? Quizá todos los dragones de nuestra vida son princesas que esperan sólo eso, vernos una vez hermosos y valientes. Quizá todo lo espantoso, en su más profunda base, es lo inerme, lo que quiere auxilio de nosotros". Sencillamente, pienso que no puede brindarse lección más alta ni más honda. De hecho es tan alta y tan honda que ya no es una lección en absoluto, no tiene nada que ver con la educación como formación profesional ni con ninguna otra forma de instrucción funcional.



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Fernando Savater
"Lo que enseñan los cuentos"
artículo publicado en el suplemento de
"La Nación" del 15-10-89

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miércoles, 18 de abril de 2007

Los libros y sus marcas


1 - Libro de poemas con una marca en un poema determinado :

Cosa buena, pero no para sorprenderse en exceso — nada de agitar banderas.



2 - Libro de poemas con tres, cuatro o cinco poemas marcados :

Ahora sí tenemos un libro para el estante especial.



3 - Libro de poemas con seis, siete o más poemas marcados :

Cuidado — libro peligroso ; convendrá tenerlo cerca antes de apagada la luz, y asegurarse de que siga cerca al despertar.




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domingo, 15 de abril de 2007

Los encuentros literarios — ¿existen?



Te vas una noche a alguno de esos bares o instituciones donde charlan o leen un par de poetas (...) un intento de mostrar a los escribas algo más descontracturados mientras se convida con aquella infusión mágica. El objetivo está bueno porque, es verdad, la literatura como materia convocante suele evocar un no sé qué de acartonamiento: ¿Vieron esos silencios incómodos que se producen cuando el coordinador de la mesa le pide al público que haga preguntas y es como si todo el mundo quisiera desaparecer para siempre debajo de la silla mientras un coro de carrasperas canta como los sapos?

Acaso aún persista la onda expansiva de las sacralizadas "bellas letras". Porque hay ocasiones en que están todos intimidados: los asistentes, los panelistas y los bastoneros. Dan ganas de transformar la reunión literaria en un aquelarre o en una orgía porque ya se presume que la mano viene plomo y que no va a pasar nada, que aunque aparezcan los saltimbanquis de la ópera buffa, nadie va a salir del empaque.

Pero lo que vale la pena en esos encuentros es la presencia de los poetas que abordan a otros para pasarle su último opus; hay distintas maneras de encarar al colega: está el tímido relativo que te lleva aparte ("porque tengo pocos ejemplares y no le puedo dar a todos los amigos"); también el tímido absoluto que pasa como un rayo y casi te arroja el ejemplar para desaparecer entre la gente; o el/la que se planta con determinación y te dice que tiene un interés especial en que leas este libro porque sabe, presiente que te va a gustar, que tiene que ver con vos. Entre el amplio repertorio de conductas y técnicas de abordaje los que más asombran son aquellos que pareciera que jamás hubieran querido editar ese libro que les quema entre las manos como un pecado inconfesable y recóndito (...)



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Vicente Muleiro
Carraspeos de Centro Cultural
(Sobre ciertos hábitos de las reuniones literarias)

Ñ - Revista de cultura
- 185
[ p.21 ]

Diario Clarín
Sábado 14 de abril de 2007

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sábado, 31 de marzo de 2007

Barthes - Haikus

 
La fábula saca, de todo fragmento de lo real, una lección, un sentido. Podría concebirse un libro a la inversa: que daría cuenta de innumerables “incidentes” y que se proscribiera a sí mismo para siempre el extraer un sentido; sería, con toda exactitud, un libro de haikus.

 

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Roland Barthes por Roland Barthes
Kairós ; 1978
[ p.165 ]

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http://diagbar.blogspot.com/2007/03/235.html

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