sábado, 26 de julio de 2014

Significados del paraíso

Necochea; jueves 9 de abril de 2009


Anduve escuchando los discos de Crosby, Stills, Nash & Young, los viejos, e inevitablemente volvieron a mí los días pasados en aquel departamento tipo casa en Necochea, aquel verano de 1978 —febrero de 1978, sí, para ser exacto.
Había traído el sharp —radiograbador se decía por entonces—, comprado hacía unos meses y las cassettes que me gustaban, entre ellas la que tenía “Déjà Vu”, con las canciones grabadas del disco de Marcelo, el guitarrista de Ecos. También tenía grabaciones de Genesis, de Yes y, claro de Jethro; pero quiso la fortuna que anduviéramos escuchando la de CSN&Y cuando los vecinos del departamento del frente —que eran cuatro— se acercaron a saludar. Hacía desde principios de mes que nosotros, Bobby y yo, estábamos ahí y ellos acababan de llegar para quedarse durante la segunda quincena; ellos habían alquilado desde Baires, el lugar donde estaba yo había sido alquilado por mis viejos, también desde Baires, pero para la temporada entera —así era más barato que alquilar enero y febrero, según lo que ellos mismos repetían—; y así los viejos se vinieron desde la Navidad y yo unos días antes del 21 de enero, para pasar mi cumpleaños —para ellos era importante aun cuando para mí no tanto—; lo cierto fue que, una vez ahí, la memoria de otros veranos me ganó y me quedé; y cuando los viejos se fueron a principios de enero, también me quedé...

Geoffrey C Ward : The West

          

Una lectura que comienza

- - -


miércoles, 16 de julio de 2014

Lo imperfecto

   

   
Foto : Colman 
Serie : El camino de Elpez 
Lugar : Punta Negra 
Provincia de Buenos Aires (RA) 
Enero de 1980

- - -


domingo, 13 de julio de 2014

Final

   
Por la tarde se jugaba la final del campeonato mundial de fútbol, pero igual me fui hasta la librería porque había vendido un libro que tenía que enviar a Resistencia, en el Chaco; cuando llegué, me puse a preparar el paquete; después confirmé que tenía bien la dirección y el código postal, y lo escribí en letras grandes y claras. Como el clima había estado lluvioso, me puse la campera impermeable y allá me fui a caminar las cinco cuadras que me separaban del correo. Cuando llegué, me encontré con que estaba cerrado, y me dije: “Estos guachos cerraron para poder ver el partido.” Me estaba volviendo por Baldomero cuando me di cuenta de que era domingo y que era por eso que la oficina del correo estaba cerrada, ¿y sabés lo que pensé? Pensé: “Este país de mierda.”





- - -