domingo, 6 de mayo de 2007

El vuelo del deseo



Experimenté un día
esa terrible sensación de sueño y
sin soñar
me surgió aquél:
"Ábrete el vestido
tengo un pájaro para ti".
Así fue como alcé el vuelo.

Y se inflaba mi vestido en el aire
y era mi habitación la que subía
o yo. Entonces

la noche se nos vino encima
y las barbas puntiagudas
hablaban en secreto
—con mi madre— para criticar:
habría de convertirme en monstruo.

Pero era dichosa
y el estilo de los dichosos es
encontrar natural todo,
hasta irse de paseo por el aire.



>>>

Livia Mesa
La mirada de los cangrejos
Último Reino - BA - 1999
[ p.24 ]

<<<